Great Place to Work® define un excelente lugar para trabajar como aquel donde las personas confían en sus líderes, se sienten orgullosas de su trabajo y disfrutan a quienes las rodean. Este modelo se basa en la experiencia real de los colaboradores y se relaciona con dimensiones clave de la cultura como:
El desarrollo de talento se conecta directamente con la dimensión de Respeto: habla de cómo la organización cuida, impulsa y habilita a las personas para crecer y maximizar su potencial humano. Cuando una empresa desarrolla a su gente, envía un mensaje claro: confío en ti, creo en tu futuro aquí.
El desarrollo de talento es un proceso integral que busca fortalecer las competencias, habilidades y capacidades de las personas para generar crecimiento profesional y personal, alineado con los objetivos del negocio.
No se trata solo de ofrecer cursos, sino de crear un entorno donde existan:
En los Mejores Lugares para Trabajar™, desarrollar talento es una forma concreta de expresar respeto, confianza y visión de largo plazo. No es una acción aislada: es una estrategia cultural.
En las organizaciones donde la confianza está presente, el desarrollo de talento no ocurre por casualidad. Es el resultado de relaciones sólidas entre líderes y colaboradores, de conversaciones abiertas y de un entorno donde aprender se siente posible y seguro.
Dato clave:
La percepción de “buenas oportunidades de crecimiento” alcanza 88% entre quienes confían mucho en sus líderes, frente a 34% en quienes no confían. Son 54 puntos de diferencia que confirman que el desarrollo no depende sólo de procesos, sino de la credibilidad que inspiran los líderes.
Demuestra que, cuando existe confianza, las personas no solo perciben más oportunidades, sino que creen en ellas y se apropian de su crecimiento. Sin confianza, incluso si hay programas establecidos, el desarrollo se percibe como lejano o inaccesible.
El desarrollo de talento no depende solo de los programas formales que existen en una organización, sino del tipo de liderazgo que se vive todos los días. Son los líderes quienes crean o limitan las condiciones para que las personas aprendan, crezcan y se desarrollen.
Dato clave: El indicador “Mi jefe me dice cómo puedo mejorar mi trabajo” alcanza 93% entre quienes confían mucho en su líder, pero desciende a 36% entre quienes confían poco, una diferencia de 57 puntos porcentuales.
Confirma que la retroalimentación, la justicia y el acompañamiento están directamente ligados al nivel de confianza en el liderazgo. Cuando las personas confían en quien las guía y reciben orientación clara, se abre un verdadero camino de desarrollo. Sin esa confianza, el crecimiento se detiene.
El desarrollo de talento no es un gasto ni un beneficio aislado. Es una decisión estratégica que impacta directamente en la cultura, el desempeño y la permanencia del talento.
Cuando las personas sienten que pueden crecer, aprender, confiar y crecer dentro de su lugar de trabajo, la motivación, la innovación y el compromiso aumentan de forma natural. La cultura se fortalece y los resultados llegan como consecuencia.
Desarrollar talento es una forma profunda de respeto. Es reconocer que el verdadero valor de una organización no está solo en sus procesos, sino en las personas que la hacen posible.
Construí una cultura de trabajo que permita generar un impacto significativo en tu negocio y las personas.